[1] (CAP. 135) ¡Aleluya! Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterno su amor.
[2] Den gracias al Dios de los dioses, porque es eterno su amor.
[3] Den gracias al Señor de los señores, porque es eterno su amor.
[4] Al único que hace maravillas, porque es eterno su amor.
[5] Al que hizo los cielos con sabiduría, porque es eterno su amor.
[6] Al que afianzó la tierra sobre las aguas, porque es eterno su amor.
[7] Al que hizo los grandes astros, porque es eterno su amor:
[8] el sol para regir el día, porque es eterno su amor;
[9] la luna y las estrellas para regir la noche, porque es eterno su amor.
[10] Al que hirió a los primogénitos de Egipto, porque es eterno su amor;
[11] al que de allí sacó a Israel, porque es eterno su amor,
[12] con mano fuerte y brazo extendido, porque es eterno su amor.
[13] Al que partió en dos el mar Rojo, porque es eterno su amor,
[14] e hizo pasar a Israel por en medio, porque es eterno su amor.
[15] Al que arrojó en el mar al faraón con sus tropas, porque es eterno su amor,
[16] y guió por el desierto a su pueblo, porque es eterno su amor.
[17] Al que hirió a reyes famosos, porque es eterno su amor,
[18] y exterminó a reyes poderosos, porque es eterno su amor:
[19] a Sijón, rey de los amorreos, porque es eterno su amor,
[20] y a Og, rey de Basán, porque es eterno su amor,
[21] dando sus tierras en herencia, porque es eterno su amor,
[22] en herencia a su siervo Israel, porque es eterno su amor.
[23] Estábamos humillados y se acordó de nosotros, porque es eterno su amor;
[24] nos libró de nuestros opresores, porque es eterno su amor.
[25] El da alimento a todos los vivientes, porque es eterno su amor.
[26] ¡Den gracias al Dios del cielo, porque es eterno su amor!