[1] (CAP. 100) Salmo de David. Voy a cantar al amor y a la justicia; en tu honor, Señor, quiero tocar.
[2] Seguiré el camino de los rectos: ¿Cuándo vendrás a mí? Procederé con rectitud en medio de mi casa;
[3] no me ocuparé de cosas indignas. Detesto el proceder de los malvados, no permitiré que se me acerquen.
[4] Que se alejen de mí los perversos, no quiero saber nada de los malvados.
[5] Haré callar al que calumnia en secreto a su prójimo; pues no soporto gente arrogante y soberbia.
[6] Me fijaré en los leales del país, para que vivan conmigo; el que se comporta con rectitud, será mi servidor.
[7] No habrá sitio en mi casa para el que comete fraude; el que dice mentiras no soportará mi presencia.
[8] Cada mañana haré callar a todos los malvados del país, y expulsaré de la ciudad del Señor a todos los malhechores.