[1] Recibí esta palabra del Señor:
[2] –Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel, profetiza y diles: Escuchen la palabra del Señor.
[3] Esto dice el Señor: ¡Ay de los profetas irreflexivos, que hablan por su cuenta sin haber visto nada!
[4] Tus profetas, Israel, son como chacales entre las ruinas.
[5] No han defendido los boquetes de la muralla, ni han levantado un muro para que el pueblo de Israel pueda resistir en el combate el día del Señor.
[6] Tienen visiones falsas y pronuncian oráculos mentirosos. Dicen: «¡Oráculo del Señor!», sin que el Señor los haya mandado, y esperan que se cumpla su palabra.
[7] ¿No es cierto que ustedes tienen visiones falsas y anuncian oráculos mentirosos cuando dicen: «Oráculo del Señor», sin que yo les haya hablado?
[8] Por eso, así dice el Señor: Porque dicen mentiras y tienen visiones falsas, yo me enfrento contra ustedes. Oráculo del Señor.
[9] Castigaré a los profetas que tienen visiones falsas y pronuncian oráculos mentirosos; no serán admitidos en el consejo de mi pueblo, no serán inscritos en el libro de Israel ni entrarán en su tierra; y reconocerán que yo soy el Señor.
[10] Porque han engañado a mi pueblo diciendo: «¡Paz!», cuando no había paz; y mientras el pueblo se construía una pared inconsistente, ellos la recubrían de cal.
[11] Di a los que recubren de cal: ¡Se caerá! Vendrá un aguacero torrencial, caerá granizo en abundancia y soplará un viento huracanado.
[12] Cuando la pared se haya derrumbado, les dirán: «¿Dónde está la cal con que la recubrieron?»
[13] Por eso, así dice el Señor: Mi enojo desencadenará un viento huracanado; mi ira hará caer una lluvia torrencial, y mi furor granizos destructores.
[14] Derribaré la pared que han recubierto de cal, la derrumbaré y sus cimientos quedarán al descubierto. Se desplomará y perecerán entre sus escombros; entonces reconocerán que yo soy el Señor.
[15] Descargaré mi enojo contra la pared y contra los que la recubren de cal. Y les diré: Ya no existe la pared ni los que la recubrían,
[16] esos profetas de Israel que profetizaban sobre Jerusalén y tenían para ella visiones de paz, sin que hubiera paz. Oráculo del Señor.
[17] Y tú, hijo de hombre, encárate con las mujeres de tu pueblo que profetizan por su cuenta, y profetiza contra ellas.
[18] Les dirás: Esto dice el Señor: ¡Ay de las que hacen lazos para toda clase de puños y velos de todas las tallas para la cabeza, con intención de cazar a la gente! Ustedes tratan de cazar a mi pueblo, y ¿pretenden salvar su propia vida?
[19] Me han deshonrado ante mi pueblo por unos puñados de cebada y unos pedazos de pan; dan muerte al que debe vivir y dejan vivir al que debe morir, engañando a mi pueblo que se cree sus mentiras.
[20] Por eso, así dice el Señor: He venido para arrancar esos lazos con los que cazan a la gente como pájaros; los arrancaré de sus brazos y dejaré volar libre a esa gente que cazan.
[21] Rasgaré sus velos y libraré a mi pueblo de sus manos, para que dejen de ser su presa; y reconocerán que yo soy el Señor.
[22] Porque han afligido al justo con mentiras, sin que yo lo afligiera, y han animado al malvado para que no se convierta de su mala conducta y salve su vida.
[23] Por eso, no tendrán más visiones falsas ni pronunciarán más oráculos. Yo libraré a mi pueblo de sus manos, y reconocerán que yo soy el Señor.