[1] SEÑOR, Dios nuestro, tu nombre es sin par en el mundo entero. Tu gloria se extiende más allá de los cielos.
[2] Los bebés y los niños te cantan canciones de alabanza. Tú les diste estas canciones poderosas para silenciar a tus enemigos que buscan venganza.
[3] Cuando veo el cielo que hiciste con tus dedos, y la luna y las estrellas que pusiste en su lugar,
[4] me pregunto: «¿Qué es el ser humano? ¿Por qué te acuerdas de él? ¿Qué es la raza humana? ¿Para qué te ocupas de ella?»
[5] Tú has creado a los seres humanos casi como dioses y los has llenado de honor y gloria.
[6] Los has puesto al cuidado de todo lo que creaste; pusiste todo bajo sus pies.
[7] Ellos gobiernan todas las ovejas y el ganado, y también todas las bestias del campo,
[8] las aves del cielo y los peces del mar, y todo lo que pasa por las corrientes del mar.
[9] SEÑOR, Dios nuestro, tu nombre es sin par en el mundo entero.