[1] Pido a gritos la ayuda del SEÑOR; a gritos le pido al SEÑOR compasión.
[2] En él puedo descargar mi angustia; sin temor le puedo expresar mis quejas.
[3] Cuando estoy perdido, tú me muestras el camino. Mis enemigos han tendido una trampa y estoy a punto de caer en ella, pero Dios me guía.
[4] No tengo ni siquiera un amigo que esté a mi lado acompañándome; no tengo en dónde esconderme. A nadie le importa si vivo o muero.
[5] Por eso pido tu ayuda, SEÑOR, tú eres mi refugio; eres todo lo que tengo en este mundo.
[6] A ti te pido ayuda; te necesito, me siento muy débil. Sálvame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.
[7] Ayúdame a escapar de sus trampas para que pueda alabar tu nombre. Entonces los justos celebrarán conmigo porque tú me has cuidado.