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[1] Si el SEÑOR no construye la casa, los constructores pierden su tiempo. Si el SEÑOR no vigila la ciudad, los guardias pierden su tiempo.

[2] Pierden el tiempo ustedes, que se levantan temprano y se acuestan tarde para comer un pan conseguido con sufrimiento porque Dios da a quien ama, aun mientras duerme.

[3] Los hijos son la herencia que nos da el SEÑOR; los frutos del vientre son la recompensa que viene de Dios.

[4] Los hijos de un hombre joven son como flechas en las manos de un guerrero.

[5] Qué afortunado es el hombre que llena su aljaba con flechas como esas. No será avergonzado por sus enemigos cuando trate con ellos en los tribunales.

Salmos — Chapters