[1] SEÑOR, te amo. ¡Tú eres mi fortaleza!
[2] El SEÑOR es mi roca, mi fortaleza y mi libertador. Dios es mi refugio, él me protege. Es mi escudo, me salva con su poder; él es mi escondite más alto.
[3] Alabado sea el SEÑOR; cuando le pedí ayuda, me salvó.
[4] La muerte me enredó en sus cuerdas y me sentí perdido ante la corriente temible.
[5] El lugar de los muertos me enredó en sus cuerdas, tendía ante mí trampas mortales.
[6] En mi angustia clamé al SEÑOR y pedí ayuda a mi Dios. Desde su templo, él escuchó mis lamentos, y oyó mis gritos pidiendo auxilio.
[7] Entonces la tierra tembló y se tambaleó; las bases de las montañas se estremecieron. La tierra tembló y retumbó porque Dios estaba furioso.
[8] Salía humo de su nariz y llamas de su boca; lanzaba carbones encendidos.
[9] Dios abrió el cielo y bajó sobre una nube negra.
[10] Bajó cabalgando sobre los querubines del cielo; se deslizaba con el viento.
[11] Estaba oculto en nubes densas y oscuras que lo cubrían totalmente.
[12] Entonces la gloria resplandeciente de Dios brilló en las nubes, arrojando granizo y emitiendo fuertes rayos.
[13] La voz del SEÑOR retumbó en el cielo, el Altísimo se hizo oír y hubo rayos y granizo.
[14] Dios lanzó sus flechas y dispersó al enemigo. Lanzó muchos rayos y todos salieron espantados.
[15] Enviaste, SEÑOR, tu reprensión con un soplo de tu nariz, un viento fuerte que dejó el fondo del mar a la vista. Las bases de la tierra quedaron al descubierto.
[16] Luego extendió la mano y me rescató; me sacó de las aguas turbulentas.
[17] Él me salvó de mis poderosos enemigos y de los que me odiaban, pues eran más fuertes que yo.
[18] Cuando yo estaba en dificultades y mis enemigos me atacaban, el SEÑOR me dio su apoyo y protección.
[19] El SEÑOR me rescató porque me ama; él me llevó a un lugar seguro.
[20] El SEÑOR me recompensó como merecía porque actué con justicia. Me recompensó porque no he obrado con maldad.
[21] Me he preocupado por vivir como el SEÑOR quiere. Por eso no he hecho nada que pueda separarme de Dios.
[22] Siempre tengo en cuenta sus enseñanzas y nunca me aparto de sus leyes.
[23] He sido siempre honesto con él y me he mantenido apartado del mal.
[24] Por eso, el SEÑOR me recompensará en la medida que yo actúe con justicia. Lo hará en tanto yo no haga el mal.
[25] Dios es fiel con los que le son fieles; sincero con los que le son sinceros.
[26] Dios mío, tú eres bueno y puro con la gente que es buena y pura, pero puedes derrotar hasta al más perverso.
[27] Tú salvas a la gente humilde y humillas a los más soberbios.
[28] SEÑOR, tú iluminas mi sendero; eres mi luz en la oscuridad.
[29] Dios mío, con tu ayuda podré correr con los soldados. Con tu ayuda asaltaré las murallas de mis enemigos.
[30] El camino de Dios es perfecto; las promesas del SEÑOR han sido probadas. Él protege a quienes buscan su ayuda y protección.
[31] El SEÑOR es el único Dios; nuestro Dios es la única roca.
[32] Dios es quien me reviste de valor y perfecciona mi camino.
[33] Él me da pies como los de la cierva; y me mantiene firme aún en los lugares más altos.
[34] Dios me prepara para la guerra; les da fuerza a mis brazos para que puedan lanzar dardos poderosos.
[35] Dios mío, me has dado el escudo de tu salvación, has sido mi apoyo y me has ayudado a prosperar.
[36] Dios mío, tú me ayudas a correr más rápido y les das fuerza a mis piernas.
[37] Así puedo perseguir y atrapar a mis enemigos. No descansaré hasta derrotarlos.
[38] Los derrotaré de modo que ellos nunca puedan levantarse de nuevo; todos ellos estarán bajo mis pies.
[39] Dios mío, tú me das fuerzas en la batalla; haces que aquellos que me persiguen tengan que rendirse ante mí.
[40] Tú me ayudas a derrotar a mis enemigos y a derribar a los que me odian.
[41] Ellos pidieron ayuda, pero nadie fue en su auxilio. También llamaron al SEÑOR, pero él no les respondió.
[42] Dispersé a mis enemigos como el viento dispersa el polvo. Los lancé lejos como al barro en las calles.
[43] Tú me salvaste de conflictos militares, me pusiste a cargo de naciones. Gente que yo no conocí antes, ahora me sirve.
[44] Esos que no me conocían tratarán de halagarme.
[45] Tendrán temor de mí; saldrán de sus escondites temblando de miedo.
[46] ¡El SEÑOR vive! Bendita sea mi roca. Alabado sea Dios mi Salvador.
[47] Dios castiga a mis enemigos y los pone bajo mi control.
[48] Él me salva de mi enemigo; me ayuda a vencer a los que me atacan. Me salva del cruel enemigo.
[49] Por eso alabo al SEÑOR y adoro su nombre en todas partes.
[50] Dios le da la victoria a David, su rey elegido. A él y a sus descendientes les muestra siempre toda su bondad.