Skip to content
Opens in a new window

2 Reyes 9

[1] El profeta Eliseo llamó a uno del grupo de los profetas y le dijo: –Prepárate, toma en tu mano este frasco de aceite y ve a Ramot de Galaad.

[2] A tu llegada buscas a Jehú, hijo de Josafat, hijo de Nimsí; cuando lo ubiques, lo llamas de entre sus camaradas y lo llevas a una habitación retirada.

[3] Tomas entonces el frasco de aceite y la derramas sobre su cabeza, diciendo: Así dice el Señor: Yo te unjo como rey de Israel. Luego abres la puerta y huyes sin detenerte bajo ningún pretexto.

[4] Aquel joven profeta partió hacia Ramot de Galaad.

[5] Llegó cuando los jefes del ejército celebraban consejo, y dijo: –General, traigo un mensaje para ti. Jehú preguntó: –¿Para quién de nosotros? Respondió: –Para ti, general.

[6] Jehú se levantó y entró en la casa. El profeta derramó sobre su cabeza el aceite diciendo: –Así dice el Señor, Dios de Israel: Yo te unjo como rey de Israel, el pueblo del Señor.

[7] Acabarás con la familia de Ajab, tu señor, y yo vengaré en Jezabel la sangre de mis siervos los profetas, y la de todos los siervos del Señor.

[8] Toda la familia de Ajab perecerá, porque yo eliminaré de ella en Israel a todo varón, sea libre o esclavo.

[9] Y trataré a la familia de Ajab como traté a la de Jeroboán, hijo de Nabat, y a la de Basá, hijo de Ajías.

[10] Jezabel será devorada por los perros en el campo de Jezrael, y no tendrá sepultura. Luego abrió la puerta y salió huyendo.

[11] Jehú regresó donde estaban sus camaradas, y le dijeron: –¿Va todo bien? ¿Por qué ha venido a ti ese loco? El les respondió: –Ya conocen a ese individuo y su modo de hablar.

[12] Ellos le dijeron: –No nos engañes y dinos lo que pasa. Jehú les dijo: –Esto es lo que me ha dicho: «Así dice el Señor: Yo te unjo como rey de Israel».

[13] Ellos tomaron sus mantos, los tendieron a sus pies en las gradas y, al son de la trompeta, gritaron: –¡Jehú es rey!

[14] Jehú, hijo de Josafat, hijo de Nimsí, tramó una conspiración contra Jorán. Jorán estaba defendiendo con todo el ejército israelita Ramot de Galaad contra Jazael, rey de Siria,

[15] y tuvo que regresar a Jezrael a curarse de las heridas que los sirios le habían hecho cuando luchaba contra Jazael, rey de Siria. Entonces dijo Jehú: –Si de verdad están conmigo, que nadie salga de la ciudad para llevar la noticia a Jezrael.

[16] El montó en su carro de guerra y se dirigió a Jezrael donde Jorán estaba convaleciente; estaba también allí Ocozías, rey de Judá, que había bajado a visitarlo.

[17] El centinela de la torre de Jezrael divisó la tropa de Jehú y dijo: –Diviso una tropa. Jorán ordenó: –Manda un jinete a su encuentro para ver si vienen en son de paz.

[18] Salió a su encuentro el jinete, y dijo: –El rey quiere saber si vienes en son de paz. Jehú respondió: –¿Qué te interesa a ti la paz? Colócate detrás de mí. El centinela comunicó: –El mensajero ha llegado hasta ellos, pero no regresa.

[19] Jorán envió un segundo jinete, que, al llegar donde estaba Jehú, le dijo: –El rey quiere saber si vienes en son de paz. Jehú replicó: –¿Qué te interesa a ti la paz? Colócate detrás de mí.

[20] El centinela comunicó de nuevo: –El mensajero ha llegado hasta ellos, y tampoco regresa. Pero, a juzgar por la marcha, es Jehú, hijo de Nimsí, pues avanza con mucho ímpetu.

[21] Jorán mandó enganchar su carro de guerra. Le engancharon el carro, y Jorán, rey de Israel, junto con Ocozías, rey de Judá, cada uno en su propio carro de guerra, salieron al encuentro de Jehú y lo alcanzaron en la heredad de Nabot, el de Jezrael.

[22] Cuando Jorán vio a Jehú, le preguntó: –Jehú, ¿vienes en son de paz? Jehú respondió: –¿Cómo puede haber paz mientras se sigan practicando los cultos idolátricos de tu madre Jezabel y sus hechicerías?

[23] Jorán dio marcha atrás y huyó, gritando a Ocozías: –¡Traición, Ocozías!

[24] Pero Jehú disparó su arco e hirió a Jorán por la espalda; la flecha le salió por el corazón y cayó desplomado en su carro de guerra.

[25] Jehú dijo a su ayudante Bidcar: –Agárralo y tíralo en la heredad de Nabot el de Jezrael, porque recuerda que cuando tú y yo cabalgábamos siguiendo a su padre Ajab, el Señor pronunció contra él esta maldición:

[26] «Ayer ví la sangre de Nabot y la de sus hijos. Oráculo del Señor. Pues en esta misma heredad te daré tu merecido. Oráculo del Señor». Así que agárralo y tíralo en esa heredad, como dijo el Señor.

[27] Ocozías, rey de Judá, al ver esto, huyó camino de Bet Ganín, pero Jehú lo persiguió, gritando: –¡Mátenlo también a él! Lo hirieron en su carro de guerra, en la cuesta de Gur, cerca de Yibleán, pero logró llegar hasta Meguido, donde murió.

[28] Sus servidores lo llevaron en un carro de guerra a Jerusalén y lo sepultaron en la tumba de sus antepasados, en la ciudad de David.

[29] Ocozías había comenzado a reinar en Judá el año undécimo de Jorán, hijo de Ajab.

[30] Jehú, entretanto, llegó a Jezrael. Al enterarse Jezabel, se maquilló los ojos, se arregló el pelo y se asomó a la ventana.

[31] Al entrar Jehú por la puerta, dijo Jezabel: –¿Le va bien a Zimrí, el asesino de su señor?

[32] Miró Jehú hacia la ventana y gritó: –¿Quién está de mi parte? Se asomaron dos o tres del palacio,

[33] y él les ordenó: –Tírenla abajo. La tiraron; su sangre salpicó los muros y los caballos, y Jehú la pisoteó.

[34] El entró a comer y a beber, y después dijo: –Vayan a ver qué es de esa maldita y sepúltenla, porque es hija de reyes.

[35] Fueron a sepultarla, pero no encontraron más que el cráneo, los pies y las manos.

[36] Regresaron a comunicárselo a Jehú, el cual dijo: –Se cumple la palabra que el Señor dijo por medio de su siervo Elías, el tesbita: «Los perros comerán la carne de Jezabel en la heredad de Jezrael.

[37] Y su cadáver será como estiércol sobre el campo, hasta el punto que nadie podrá reconocerla».

2 Reyes — Chapters