[1] En veinte años construyó Salomón el templo del Señor y su palacio.
[2] Luego reconstruyó las ciudades que le había dado Jirán y las repobló con israelitas.
[3] A continuación atacó a Jamat de Sobá y se apoderó de ella.
[4] Reedificó Tadmor en el desierto, y todas las ciudades donde almacenar los alimentos que había construido en Jamat.
[5] Convirtió a Betorón de Arriba y a Betorón de Abajo en plazas fortificadas dotándolas de muros, puertas y cerrojos;
[6] y lo mismo hizo con Balat y las demás ciudadesalmacén para sus carros de guerra y su caballería. Edificó cuanto se propuso en Jerusalén, en la región del Líbano, y en todo el término de su jurisdicción.
[7] Había en el país gentes que no pertenecían al pueblo de Israel: eran los amorreos, hititas, pereceos, jeveos y jebuseos,
[8] descendientes de aquellos a quienes los israelitas no habían podido exterminar. A éstos Salomón los reclutó como trabajadores forzados, y esa sigue siendo su situación hasta el día de hoy.
[9] No hizo lo mismo con los israelitas a quienes no utilizó en los trabajos serviles de sus obras, sino que eran soldados, jefes de sus escuderos y comandantes de sus carros y caballería.
[10] Los capataces del rey Salomón encargados de vigilar a los que trabajaban en las obras eran doscientos cincuenta.
[11] Salomón trasladó a la hija del faraón de la ciudad de David al palacio que había construido para ella. Le dijo: –Ninguna de mis mujeres puede vivir en el palacio de David, rey de Israel, porque los lugares donde ha estado el arca del Señor son sagrados.
[12] Salomón ofreció holocaustos al Señor sobre el altar levantado por él delante del pórtico.
[13] Cumplió el ritual ordenado por Moisés en los holocaustos diarios, así como en los de los sábados, de las fiestas de luna nueva y de las tres solemnidades del año: la de los panes sin levadura, la de las semanas y la de las tiendas.
[14] Según las disposiciones de su padre David, estableció los turnos de los servicios sacerdotales, las funciones de los levitas como cantores y ayudantes de los sacerdotes, según el ritual cotidiano, y los turnos de porteros en cada una de las puertas: todo conforme a lo dispuesto por David, hombre de Dios.
[15] Ni un ápice de las disposiciones reales sobre los sacerdotes y levitas dejó de cumplirse, ni las relativas a la custodia del tesoro.
[16] Así se realizó toda la obra de Salomón desde el día en que se pusieron los cimientos del templo del Señor hasta que se terminó.
[17] Salomón partió para Esionguéber y Elat, a orillas del mar Rojo, en el país de Edom.
[18] Por medio de sus servidores Jirán le mandó barcos y marineros expertos que junto con los sevidores de Salomón llegaron hasta Ofir y trajeron quince mil quinientos kilos de oro para el rey Salomón.