[1] Cuando los dos mensajeros del Se-ñor llegaron a Sodoma, al atardecer, Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad. Apenas los vio se levantó, fue a su encuentro, se postró rostro en tierra
[2] y les pidió: –Por favor, señores, vengan a casa de este su siervo, para pasar la noche en ella y lavarse los pies. mañana por la mañana seguirán su camino. Ellos respondieron: –No, pasaremos la noche en la plaza.
[3] Pero él insistió tanto, que se fueron con él y entraron en su casa. Les preparó un banquete, coció panes sin levadura y comieron.
[4] Aún no se habían acostado, cuando los hombres de la ciudad rodearon la casa; jóvenes y ancianos, todo el pueblo sin excepción.
[5] Llamaron a Lot y le dijeron: –¿Dónde están esos hombres que han venido a tu casa esta noche? Entréganoslos para acostarnos con ellos.
[6] Lot salió a la puerta y, después de cerrarla,
[7] les dijo: –Hermanos míos, les suplico que no cometan tal maldad.
[8] Tengo dos hijas que no se han acostado con ningún hombre; se las entregaré y hagan con ellas lo que quieran, pero no hagan nada a estos hombres que se han cobijado bajo mi techo.
[9] Ellos dijeron: –¡Quítate de ahí! Uno que vino aquí como extranjero, ¿quiere dárselas de juez? Pues ahora te trataremos a ti peor que a ellos. Y empujándolo violentamente trataron de forzar la puerta.
[10] Pero los visitantes sacaron su brazo, metieron a Lot con ellos en casa y cerraron la puerta;
[11] a los hombres que estaban ante la puerta, desde el más joven al más viejo, los cegaron con un resplandor y ellos, por más que tanteaban, no encontraban la puerta.
[12] Entonces, los visitantes dijeron a Lot: –¿Qué familiares tienes aquí? Saca de este lugar a tus yernos, hijos, hijas y a todos los familiares que tengas en la ciudad,
[13] que vamos a destruirla, porque el clamor que llega contra ellos ante el Señor es muy grande, y el Señor nos ha enviado para destruirla.
[14] Salió entonces Lot y dijo a sus futuros yernos, los que se iban a casar con sus hijas: –Salgan inmediatamente de este lugar, porque el Señor va a destruir la ciudad. Pero ellos creían que estaba bromeando.
[15] Al amanecer los mensajeros apuraron a Lot: –Vamos, toma a tu mujer y a tus dos hijas que están aquí, no sea que perezcan en el castigo de la ciudad.
[16] Y como él no se decidía, aquellos hombres lo agarraron de la mano a él, a su mujer y a sus hijas, y por la misericordia del Señor lo sacaron fuera de la ciudad.
[17] mientras los sacaban afuera, uno de los visitantes le dijo: –Ponte a salvo, no mires hacia atrás ni te detengas en ninguna parte; huye a la montaña para que no perezcas.
[18] Respondió Lot: –Eso no, por favor.
[19] Tu siervo ha gozado de tu protección y me has tratado con gran misericordia, conservándome la vida. Pero yo no puedo refugiarme en la montaña, porque me alcanzaría la desgracia y moriría.
[20] mira, ahí cerca hay una ciudad pequeña donde me puedo refugiar; permite que me refugie en ella para salvar mi vida.
[21] El respondió: –Bien, acepto tu petición. No destruiré la ciudad de que hablas.
[22] Pero date prisa y refúgiate allí, porque yo no podré hacer nada hasta que tú hayas llegado. Por eso a aquella ciudad se le llamó Soar.
[23] Salía el sol, cuando Lot llegaba a Soar.
[24] El Señor envió, entonces, desde el cielo una lluvia de azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra.
[25] Y destruyó estas ciudades y toda la llanura, todos los habitantes de las ciudades y toda la vegetación del suelo.
[26] La mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en una estatua de sal.
[27] Abrahán se levantó muy temprano y se dirigió al lugar donde había estado en presencia del Señor.
[28] Dirigió la vista hacia Sodoma y Gomorra y hacia la llanura, y vio la humareda que subía de la tierra; era una humareda como la de un horno.
[29] Cuando Dios destruyó las ciudades de la llanura se acordó de Abrahán, y libró a Lot de la catástrofe cuando destruyó las ciudades en que éste había vivido.
[30] Después subió Lot de Soar y se estableció en la montaña con sus dos hijas, porque le dio miedo quedarse en Soar. Vivía en una cueva con sus dos hijas.
[31] La mayor dijo a la menor: –Nuestro padre se va haciendo viejo y no queda ya varón en la región que pueda unirse a nosotras, como lo hace todo el mundo.
[32] Ven, vamos a emborrachar a nuestro padre y nos acostaremos con él; así tendremos descendencia de nuestro padre.
[33] Aquella misma noche emborracharon a su padre y la mayor se acostó con él, sin que él se diera cuenta ni cuando ella se acostó ni cuando se levantó.
[34] Al día siguiente dijo la mayor a la menor: –Anoche dormí yo con mi padre; vamos a emborracharlo también esta noche y te acuestas tú con él; así tendremos descendencia de nuestro padre.
[35] Aquella noche emborracharon también a su padre y la menor se acostó con él, sin que se diera cuenta ni cuando ella se acostó ni cuando se levantó.
[36] Así las dos hijas de Lot concibieron de su padre.
[37] La mayor tuvo un hijo y lo llamó moab; es el padre de los actuales moabitas.
[38] También la menor tuvo un hijo y lo llamó Ben-Amí; es el padre de los actuales amonitas.