[1] Abías comenzó a reinar sobre Judá el año décimo octavo de Jeroboán, hijo de Nabat.
[2] Reinó tres años en Jerusalén. Su madre era hija de Absalón y se llamaba Maacá.
[3] Imitó la mala conducta de su padre, y no fue fiel al Señor, como lo había sido su abuelo David.
[4] Sin embargo, en atención a David, el Señor su Dios le dejó un descendiente en Jerusalén, dándole hijos y conservando Jerusalén.
[5] En efecto, David había agradado con su conducta al Señor, sin desviarse en toda su vida de sus preceptos, salvo en el caso del hitita Urías.
[6] Abías y Jeroboán estuvieron siempre en guerra.
[7] El resto de la historia de Abías, todo lo que hizo, está escrito en los Anales de los Reyes de Judá.
[8] Murió Abías y fue sepultado con sus antepasados en la ciudad de David. Le sucedió su hijo Asá.
[9] Asá comenzó a reinar sobre Judá el año vigésimo de Jeroboán, rey de Israel.
[10] Reinó cuarenta y un años en Jerusalén. Su abuela, hija de Absalón, se llamaba Maacá.
[11] Asá agradó con su conducta al Señor, como su antepasado David.
[12] Expulsó del país a los que ejercían la prostitución sagrada y retiró todos los ídolos fabricados por sus antepasados.
[13] Incluso privó de la dignidad de reina madre a su abuela Maacá, por haberse hecho una abominable imagen de Astarté. Asá destruyó la imagen y la quemó en el torrente Cedrón.
[14] Aunque no fueron suprimidos los santuarios de los altozanos, Asá fue fiel al Señor durante toda su vida.
[15] Llevó al templo del Señor todas las ofrendas que él y su padre habían hecho al templo: plata, oro y objetos varios.
[16] Asá y Basá, rey de Israel, estuvieron siempre en guerra.
[17] Basá, rey de Israel, atacó a Judá y comenzó a fortificar Ramá, para cortar las comunicaciones a Asá, rey de Judá.
[18] Asá tomó toda la plata y el oro que había quedado en los tesoros del templo del Señor y del palacio real, y, por medio de sus servidores, lo envió a Benadad, hijo de Tabrimón, hijo de Jezión, rey de Siria, que residía en Damasco, con este mensaje:
[19] «Hagamos un pacto como lo hicieron tu padre y el mío. Te envío presentes de plata y oro. Rompe tu pacto con Basá, rey de Israel, para que se vaya de mi territorio».
[20] Benadad aceptó la propuesta y envió su ejército contra las ciudades de Israel; arrasó a Iyón, Dan, Abel Bet-Maacá, la región de Genesaret y todo el territorio de Neftalí.
[21] Cuando Basá se enteró, suspendió la fortificación de Ramá y regresó a Tirsá.
[22] Asá convocó a todos los habitantes de Judá sin excepción, y con las piedras y las maderas utilizadas por Basá para fortificar Ramá, fortificó él Guibeá de Benjamín y Mispá.
[23] El resto de la historia de Asá, todas sus hazañas, todo lo que hizo y las ciudades que edificó, está escrito en los Anales de los Reyes de Judá. En su vejez padeció de los pies.
[24] Murió Asá y fue sepultado con sus antepasados en la ciudad de David. Le sucedió su hijo Josafat.
[25] Nadab, hijo de Jeroboán, comenzó a reinar sobre Israel el año segundo de Asá, rey de Judá. Reinó dos años sobre Israel.
[26] Nadab ofendió al Señor, imitando la conducta de su padre y los pecados que éste había hecho cometer a Israel.
[27] Basá, hijo de Ajías, de la tribu de Isacar, se sublevó contra él y lo mató junto a Guibetón de los filisteos, mientras Nadab y todo Israel la estaban sitiando.
[28] Basá lo mató el año tercero de Asá, rey de Judá, y le sucedió en el trono.
[29] Apenas subió al trono, eliminó a toda la familia de Jeroboán. No dejó a nadie con vida, según lo que el Señor había dicho por medio de Ajías de Siló;
[30] por los pecados a los que Jeroboán había arrastrado a Israel, y por haber irritado al Señor, Dios de Israel.
[31] El resto de la historia de Nadab, todo lo que hizo, está escrito en los Anales de los Reyes de Israel.
[32] Asá y Basá, rey de Israel, estuvieron siempre en guerra.
[33] Basá, hijo de Ajías, empezó a reinar sobre Israel en Tirsá el año tercero de Asá, rey de Judá. Reinó veinticuatro años.
[34] Basá ofendió al Señor, imitando la conducta de Jeroboán y los pecados que éste había hecho cometer a Israel.