[1] No inmolarás al Señor tu Dios animal de ganado vacuno u ovino que tenga falta o defecto, pues sería una cosa detestable para el Señor tu Dios.
[2] Si en alguna de las ciudades que el Señor tu Dios te va a dar se encuentra un hombre o una mujer que hace algo que desagrada al Señor tu Dios y rompe su alianza
[3] dando culto a otros dioses y postrándose ante ellos: ante el sol, la luna o cualquier otro astro del cielo, cosa que yo no he mandado;
[4] si te lo denuncian o te enteras, harás una minuciosa investigación, y si se confirma el hecho y es verdad que se cometió tal abominación en Israel,
[5] llevarás a las puertas de la ciudad al hombre o mujer que haya cometido tal perversidad y los apedrearás hasta que mueran.
[6] Para condenar a muerte a un hombre es necesaria la declaración de dos o tres testigos. Nadie será condenado por la declaración de un solo testigo.
[7] Los testigos serán quienes inicien la ejecución del condenado, y luego los seguirá todo el pueblo. Así extirparás el mal de en medio de ti.
[8] Si en tu ciudad hay una causa difícil de resolver, sea de homicidio, riña, heridas u otro litigio cualquiera, te pondrás en camino e irás al lugar que haya elegido el Señor tu Dios.
[9] Una vez allí, te presentarás a los sacerdotes levitas y al juez de turno y los consultarás; ellos dictarán la sentencia oportuna.
[10] Te atendrás a la sentencia que te hayan dictado en el lugar elegido por el Señor y cumplirás minuciosamente todas sus instrucciones.
[11] Seguirás exactamente su enseñanza y sus preceptos, sin apartarte a derecha ni a izquierda de lo que te indiquen.
[12] El que proceda con soberbia y desobedezca al sacerdote puesto allí al servicio del Señor tu Dios y al juez, morirá.
[13] Así extirparás el mal de Israel, y el pueblo, al saberlo, temerá y no se portará con arrogancia.
[14] Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor tu Dios te da y la hayas ocupado y vivas en ella; si quieres tener un rey como las naciones de alrededor,
[15] nombrarás rey a quien elija el Señor tu Dios. Lo elegirás de entre tus hermanos; no harás rey a un extranjero, a uno que no sea de los tuyos.
[16] Pero no tendrá muchos caballos ni hará regresar al pueblo a Egipto para aumentar el número de caballos, pues el Señor dijo: «no regresarán jamás por ese camino».
[17] Tampoco tendrá muchas mujeres, no sea que se desvíe su corazón; ni grandes cantidades de oro o plata.
[18] Cuando suba al tropersonal. no real, mandará que le escriban una copia de esta ley, según el ejemplar que guardan los sacerdotes levitas.
[19] La tendrá consigo y la leerá todos los días de su vida, para que aprenda a respetar al Señor su Dios, observando todos los preceptos de esta ley y poniendo en práctica sus disposiciones.
[20] De esta manera no se creerá superior a sus hermanos, ni se desviará de la ley, ni a derecha ni a izquierda. De este modo, él y sus descendientes tendrán un largo reinado en medio de Israel.