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[1] Después los filisteos alistaron sus tropas para pelear contra Israel, y Aquis le dijo a David: —Quiero que sepas que tú y tus hombres irán conmigo a pelear contra Israel.

[2] David respondió: —¡Seguro! Entonces verá usted lo que puede hacer este siervo suyo. Aquis dijo: —En ese caso, serás mi guardaespaldas. Tú me protegerás de ahora en adelante.

[3] Después de la muerte de Samuel, todo Israel había hecho duelo por él, y lo habían enterrado en su pueblo de Ramá. (Saúl había expulsado de Israel a los espiritistas y a los hechiceros).

[4] Los filisteos se prepararon para la guerra, acampando en Sunén. Saúl reunió a los israelitas y acamparon en Guilboa.

[5] Al ver el ejército filisteo, Saúl se atemorizó.

[6] Oró al SEÑOR, pero el SEÑOR no le respondió ni en sueños, ni por elurim ni por medio de los profetas.

[7] Al final, Saúl le dijo a sus oficiales: —Búsquenme a una espiritista para que yo vaya a consultarla. Sus oficiales le respondieron: —Hay una espiritista en Endor.

[8] Saúl se disfrazó con otra ropa para que nadie lo reconociera, y esa noche él y sus hombres fueron a consultar a la espiritista. Saúl le dijo: —Quiero que invoques a un espíritu que me pueda predecir el futuro. Haz que aparezca el que yo te diga.

[9] Pero la adivina le dijo a Saúl: —¿Es qué no sabe usted lo que hizo Saúl? Expulsó del país a todos los espiritistas y a los hechiceros. Usted está tratando de ponerme una trampa y exponerme a la muerte.

[10] Saúl le hizo esta promesa a ella en el nombre del SEÑOR: —Tan cierto como que el SEÑOR vive, que no serás castigada por hacer lo que te digo.

[11] La mujer preguntó: —¿A quién quieres que invoque? Saúl respondió: —A Samuel.

[12] Cuando la espiritista vio a Samuel, pegó un gritó, y dijo: —¡Me tendió una trampa! ¡Usted es Saúl!

[13] El rey le dijo a la adivina: —No temas. ¿Qué es lo que ves? La adivina dijo: —Veo un espíritu que está saliendo de la tierra.

[14] Saúl preguntó: —¿Cómo se ve? La mujer respondió: —Como un anciano que lleva un manto. Saúl se postró rostro en tierra al darse cuenta de que era Samuel.

[15] Samuel le dijo a Saúl: —¿Por qué me molestas haciéndome subir? Saúl respondió: —¡Me encuentro en problemas! Los filisteos me están atacando y Dios se ha apartado de mí. Ya no me responde, ni por medio de profetas ni por sueños. Por eso te llamé. Necesito que me digas qué hacer.

[16] Samuel dijo: —El SEÑOR te ha abandonado, y ahora está de parte de tu enemigo, ¿por qué me llamas a mí?

[17] El SEÑOR está haciendo lo que te advirtió por medio de mí. El SEÑOR está por arrebatarte el reino de las manos, y se lo va a entregar a David.

[18] No obedeciste al SEÑOR, no destruiste a los amalecitas ni les mostraste la ira de Dios. Por eso el SEÑOR te está haciendo esto ahora.

[19] El SEÑOR te entregará a ti y a Israel contigo en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos estarán aquí conmigo. El SEÑOR entregará también al ejército de Israel en manos de los filisteos.

[20] Al instante Saúl, por muy alto que fuera, se desplomó muy asustado por lo que Samuel había dicho. Saúl también estaba débil porque no había comido nada en todo el día y toda la noche.

[21] Al darse cuenta del miedo que Saúl tenía, la mujer se le acercó, y le dijo: —Yo, su sierva, le hice caso arriesgando mi vida con lo que me pidió que hiciera.

[22] Ahora le ruego que me escuche. Deje que le traiga algo de comida. Usted necesita comer para recobrar energía y emprender el camino.

[23] Pero Saúl se negó a comer diciendo: —No quiero comer. Los oficiales de Saúl se unieron a la mujer y le insistieron que comiera. Por fin, Saúl les hizo caso, se levantó y se sentó en la cama.

[24] La mujer mató un ternero gordo que tenía en su casa y amasó harina para hornear pan sin levadura.

[25] Luego les sirvió a Saúl y a sus oficiales. Esa misma noche, después de comer, emprendieron el camino.

1 Samuel — Chapters