[1] David se reunió en Jerusalén con todas las autoridades de Israel, o sea, con todos los jefes de las tribus, los comandantes de las divisiones que servían al rey, los jefes de mil y cien soldados, los administradores de las propiedades, del ganado y de los hijos del rey, los funcionarios de palacio, los militares y la gente importante.
[2] El rey David se puso de pie y dijo: «Escuchen, todos ustedes, hermanos y pueblo mío: Yo tenía la intención y el deseo de construir una casa para el cofre del pacto del SEÑOR. Un lugar que fuera como el trono de Dios. Así que hice todos los preparativos para su construcción,
[3] pero Dios me dijo: “Tú no puedes construir una casa para alabar mi nombre porque has participado en muchas guerras y has matado a mucha gente”.
[4] Sin embargo, el SEÑOR, Dios de Israel, me escogió entre mi familia para ser rey de Israel por siempre. Él eligió a la tribu de Judá como tribu gobernante; de esa tribu eligió a mi familia; y de entre mis hermanos me eligió a mí para ser rey de Israel.
[5] El SEÑOR me ha dado muchos hijos, pero de entre todos ellos ha elegido a Salomón para que ocupe el trono del SEÑOR en el reino de Israel.
[6] Dios me dijo: “Tu hijo Salomón es quien va a construir mi templo y mis patios. Yo lo elegí a él para que sea como mi hijo y yo seré como su padre.
[7] Siempre protegeré el reino de Salomón, si él sigue decidido a cumplir mis mandamientos como lo ha hecho hasta ahora”.
[8] »Aquí delante de todo Israel, que es el pueblo del SEÑOR, y ante Dios que nos escucha, les pido a todos que cumplan los mandamientos del SEÑOR su Dios para que conserven esta buena tierra y se la puedan heredar a sus hijos y a todas las generaciones que están por venir.
[9] »Salomón, hijo mío, a ti te pido que reconozcas la autoridad del Dios de tu papá. Te pido que siempre le sirvas con un corazón puro y un espíritu entusiasta, porque el SEÑOR siempre mira el corazón y conoce todos los pensamientos de los hombres. Si lo buscas, él dejará que lo encuentres. Pero si lo abandonas, él te rechazará para siempre.
[10] Salomón, hijo, fíjate que el SEÑOR te ha escogido para que construyas una casa para su santuario, ¡ten valor, y manos a la obra!»
[11] En seguida, David le entregó a Salomón los planos de la construcción. Esos planos mostraban el corredor del frente, el edificio principal, los depósitos, los salones de arriba, los salones internos y el salón para la cubierta del cofre.
[12] David le enseñó también a Salomón lo que tenía en mente para los patios del templo del SEÑOR, para los cuartos de alrededor, para los tesoros del templo de Dios y para los depósitos de las ofrendas sagradas.
[13] David también le explicó a Salomón todo lo necesario con respecto a los turnos de los sacerdotes y a los levitas, al trabajo de servicio en el templo del SEÑOR y a los utensilios del servicio en el templo del SEÑOR.
[14] David le mostró a Salomón cómo medir el oro y la plata para los utensilios y todos los demás objetos que se pudieran necesitar en cualquier actividad de servicio.
[15] Igualmente, le mostró cómo medir la cantidad de oro y plata para los candelabros según su uso.
[16] Y le enseñó cómo medir el oro y la plata para cada una de las mesas donde se pone el pan consagrado.
[17] También le indicó la medida de oro y plata para cada tenedor, cada tazón y cada jarra.
[18] David también le mostró a Salomón la cantidad de oro refinado para el altar de ofrendas y el proyecto para el carruaje dorado que tenía el ángel con alas extendidas para cubrir el cofre del pacto del SEÑOR.
[19] David le entregó todo a Salomón por escrito. Eso se escribió según las instrucciones que el SEÑOR le dio a David para que entendiera todas y cada una de las especificaciones y detalles de los planos.
[20] David le dijo a Salomón: «Hijo, ¡ten valor, actúa con firmeza, y manos a la obra! No tengas miedo, porque el SEÑOR Dios, mi Dios, siempre estará a tu lado, nunca te abandonará. Al contrario, él te ayudará hasta completar todo el trabajo que se necesite para el servicio del templo del SEÑOR.
[21] Aquí están los turnos de los sacerdotes y de los levitas para el servicio en el templo de Dios. También tienes a tu disposición a todos los expertos en cualquier clase de trabajo. Los líderes del pueblo estarán totalmente listos para cumplir tus órdenes».