[1] Timoteo, mi querido hijo, sé fuerte por medio de la gracia que Dios te da en Cristo Jesús.
[2] Me has oído enseñar verdades, que han sido confirmadas por muchos testigos confiables. Ahora enseña estas verdades a otras personas dignas de confianza que estén capacitadas para transmitirlas a otros.
[3] Soporta el sufrimiento junto conmigo como un buen soldado de Cristo Jesús.
[4] Ningún soldado se enreda en los asuntos de la vida civil, porque de ser así, no podría agradar al oficial que lo reclutó.
[5] Asimismo ningún atleta puede obtener el premio a menos que siga las reglas.
[6] Y el agricultor que se esfuerza en su trabajo debería ser el primero en gozar del fruto de su labor.
[7] Piensa en lo que te digo. El Señor te ayudará a entender todas estas cosas.
[8] Siempre recuerda que Jesucristo, descendiente del rey David, fue levantado de los muertos; esta es la Buena Noticia que yo predico.
[9] Debido a que predico esta Buena Noticia, sufro y estoy encadenado como un criminal; pero la palabra de Dios no puede ser encadenada.
[10] Por eso estoy dispuesto a soportar cualquier cosa si esta traerá salvación y gloria eterna en Cristo Jesús a los que Dios ha elegido.
[11] La siguiente declaración es digna de confianza: Si morimos con él, también viviremos con él.
[12] Si soportamos privaciones, reinaremos con él. Si lo negamos, él nos negará.
[13] Si somos infieles, él permanece fiel, pues él no puede negar quién es.
[14] Recuérdales estas cosas a todos y ordénales en presencia de Dios que dejen de pelearse por palabras. Esos altercados son inútiles y pueden destruir a los que los oyen.
[15] Esfuérzate para poder presentarte delante de Dios y recibir su aprobación. Sé un buen obrero, alguien que no tiene de qué avergonzarse y que explica correctamente la palabra de verdad.
[16] Evita las conversaciones inútiles y necias, que solo llevan a una conducta cada vez más mundana.
[17] Este tipo de conversaciones se extienden como el cáncer, así como en el caso de Himeneo y Fileto.
[18] Ellos han abandonado el camino de la verdad al afirmar que la resurrección de los muertos ya ocurrió; de esa manera, desviaron de la fe a algunas personas.
[19] Sin embargo, la verdad de Dios se mantiene firme como una piedra de cimiento con la siguiente inscripción: «El Señor conoce a los que son suyos», y «Todos los que pertenecen al Señor deben apartarse de la maldad».
[20] En una casa de ricos, algunos utensilios son de oro y plata, y otros son de madera y barro. Los utensilios costosos se usan en ocasiones especiales, mientras que los baratos son para el uso diario.
[21] Si te mantienes puro, serás un utensilio especial para uso honorable. Tu vida será limpia, y estarás listo para que el Maestro te use en toda buena obra.
[22] Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro.
[23] Te repito: no te metas en discusiones necias y sin sentido que solo inician pleitos.
[24] Un siervo del Señor no debe andar peleando, sino que debe ser bondadoso con todos, capaz de enseñar y paciente con las personas difíciles.
[25] Instruye con ternura a los que se oponen a la verdad. Tal vez Dios les cambie el corazón, y aprendan la verdad.
[26] Entonces entrarán en razón y escaparán de la trampa del diablo. Pues él los ha tenido cautivos, para que hagan lo que él quiere.