[1] Toda la comunidad israelita se reunió en Siló, y armaron la carpa de reunión allí. El territorio estaba bajo su control,
[2] pero quedaban siete tribus israelitas que no habían recibido su herencia.
[3] Así que Josué les dijo a los israelitas: «¿Cuánto tiempo más serán unos cobardes perezosos? ¿Cuándo entrarán a tomar posesión de la tierra que les ha dado el SEÑOR, el Dios de sus antepasados?
[4] Elijan tres hombres de cada tribu, y yo los enviaré a recorrer todo el país para que anoten una descripción del país, de acuerdo a su herencia, y luego regresen a verme.
[5] Lo dividirán en siete partes. Judá se quedará en su territorio en el sur, y la gente de José se quedará en su territorio en el norte.
[6] Ustedes describirán las siete partes, y me las traerán aquí, y yo se las repartiré a ustedes por sorteo aquí en presencia del SEÑOR nuestro Dios.
[7] Sin embargo, a los levitas no se les asignará su parte del territorio entre ustedes, porque el sacerdocio del SEÑOR es la parte que le corresponde a su tribu. Gad, Rubén y la media tribu de Manasés recibieron su herencia al lado oriental del río Jordán, la cual Moisés el siervo del SEÑOR les asignó».
[8] Así que los que iban a hacer la descripción de la tierra se dispusieron a realizar su viaje, y Josué les dio está orden: «Vayan y viajen a través de la tierra, y hagan una descripción de ella y regresen a verme. Luego yo se la repartiré por sorteo a ustedes, delante del SEÑOR, como él ordenó, aquí en Siló».
[9] Así que los hombres fueron y viajaron por toda la tierra y escribieron en un libro una descripción de ella por ciudades, en siete partes. Luego volvieron a donde estaba Josué en Siló,
[10] y Josué hizo el sorteo en presencia del SEÑOR allí en Siló y repartió la tierra entre los israelitas, dándole a cada tribu su parte correspondiente.
[11] La primera parte de la tierra fue dada por sorteo a los grupos familiares de la tribu de Benjamín. El territorio asignado a ellos estaba entre las tribus de Judá y José.
[12] Su frontera norte empezaba en el Jordán, subía por la ladera al norte de Jericó y por las montañas hacia el occidente, y salía al desierto de Bet Avén.
[13] De allí la frontera iba hasta la ladera sur de Luz, es decir Betel. Luego bajaba a Atarot Adar, en la montaña que está al sur de Bet Jorón inferior.
[14] De ahí giraba al sur, desde la montaña que está al sur de Bet Jorón, y terminaba en Quiriat Baal, es decir Quiriat Yearín, una ciudad perteneciente a la gente de Judá. Esa es la frontera occidental.
[15] El lado sur comenzaba en el borde de Quiriat Yearín, y seguía al occidente por el valle hasta el manantial de Neftóaj.
[16] Luego la frontera bajaba hasta el pie de la montaña opuesta al valle de Ben Hinón, que está al norte del valle de Refayin, y bajaba al valle Hinón, al lado sur de los jebuseos y bajaba a Enroguel.
[17] Luego cambiaba de rumbo hacia el norte y seguía a Ensemes. Continuaba a Guelilot, que está al otro lado del paso Adumín, y bajaba a la peña de Bohán hijo de Rubén.
[18] Seguía al norte, al lado que queda enfrente del valle del Jordán, y bajaba al valle del Jordán.
[19] Cruzaba al lado de Bet Joglá y terminaba en la bahía norte del Mar Muerto, en el límite sur del Jordán. Esa era la frontera sur.
[20] El Jordán constituía la frontera oriental. Esta tierra se la dio a los grupos familiares de Benjamín, y eran sus fronteras.
[21] Las ciudades pertenecientes a la tribu de Benjamín, conforme sus grupos familiares, eran Jericó, Bet Joglá, Émec Casís,
[22] Bet Arabá, Zemarayin, Betel,
[23] Avín, Pará, Ofra,
[24] Quefar Amoní, Ofni y Gueba; doce ciudades con sus aldeas.
[25] También poseían Gabaón, Ramá, Berot,
[26] Mizpa, Cafira, Mozá,
[27] Requen, Irpel, Taralá,
[28] Zela, Élef y la ciudad de Jebús, o sea Jerusalén, Guibeá y Quiriat; catorce ciudades con sus aldeas. Esa es la herencia de los grupos familiares de Benjamín.