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[1] Saúl tenía cierta edad cuando comenzó a reinar y reinó en Israel por cuarenta y dos años.

[2] Saúl eligió tres mil soldados israelitas. Dos mil de ellos se quedaron con él en Micmás en las sierras de Betel, y mil se quedaron con Jonatán en Guibeá de Benjamín. Saúl envió a los demás soldados a su casa.

[3] Jonatán atacó la guarnición de los filisteos en Gueba y los derrotó. Cuando los filisteos se enteraron, dijeron: «Los hebreos se han rebelado». Saúl dijo: «Avísenles a los hebreos». Así que Saúl les ordenó que tocaran las trompetas por todo el país.

[4] Todos los israelitas oyeron la noticia: «¡Saúl ha matado al líder filisteo, y ahora los filisteos nos odian!» Entonces los israelitas se reunieron con Saúl en Guilgal, y

[5] los filisteos se reunieron para pelear contra Israel. Los filisteos acamparon en Micmás, al este de Bet Avén, con tres mil carros de combate y seis mil jinetes. Había tantos filisteos como la arena de la playa.

[6] Los israelitas vieron que estaban en problemas y se sintieron sin salida. Corrieron a esconderse donde podían: en cuevas, grietas, túneles, pozos de agua y en zanjas.

[7] Algunos hebreos hasta cruzaron el río Jordán hacia la tierra de Gad y Galaad. Saúl todavía estaba en Guilgal con todo su ejército temblando de miedo.

[8] Como Samuel dijo que se reuniría con Saúl en Guilgal, Saúl se quedó allí siete días. Pero Samuel no llegaba y los soldados empezaron a abandonar a Saúl.

[9] Así que Saúl dijo: —Tráiganme los sacrificios que deben quemarse completamente y las ofrendas para festejar. Y Saúl ofreció el sacrificio que debe quemarse completamente.

[10] En cuanto Saúl terminó de ofrecer el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo

[11] y Samuel le preguntó: —¿Qué has hecho? Saúl respondió: —Vi que los soldados me abandonaban, tú no llegabas y los filisteos se estaban reuniendo en Micmás,

[12] así que pensé: “Vendrán los filisteos y me atacarán en Guilgal ¡y ni siquiera le he pedido ayuda al SEÑOR!” Por eso me atreví a ofrecer el sacrificio que debe quemarse completamente.

[13] Samuel respondió: —¡Eres un tonto! No obedeciste al SEÑOR tu Dios. Si hubieras obedecido su mandato, entonces el SEÑOR habría dejado que tu familia gobernara a Israel por siempre.

[14] Pero ahora tu reinado no continuará. El SEÑOR se ha buscado a un hombre con quien él está conforme y lo ha encontrado. El SEÑOR lo nombrará a él como el nuevo líder de su pueblo. Como no obedeciste el mandato del SEÑOR, él nombrará un nuevo líder.

[15] Entonces Samuel se levantó y se fue de Guilgal. Saúl y el resto del ejército salieron de Guilgal rumbo a Guibeá de Benjamín. Saúl contó a los hombres que todavía estaban con él y eran seiscientos.

[16] Saúl, su hijo Jonatán y los soldados se fueron a Gueba de Benjamín. Los filisteos acampaban en Micmás.

[17] El ejército filisteo empezó a atacar dividido en tres grupos. Un grupo avanzó por el camino de Ofra, cerca de Saúl;

[18] otro, por el camino de Bet Jorón; y el tercero, por la frontera del valle de Zeboyín, en dirección al desierto.

[19] Ninguno de los israelitas sabía cómo trabajar el hierro, no tenían ningún herrero. Los filisteos no les enseñaban a los israelitas cómo trabajarlo porque tenían miedo de que hicieran espadas y lanzas.

[20] Sólo los filisteos sabían afilar las herramientas. Así que si los israelitas necesitaban afilar los arados, los azadones, las hachas y las hoces, tenían que depender de los filisteos.

[21] Por un arado o un azadón cobraban como ocho gramos de plata, y por un pico, un hacha o una aguijada cobraban como cuatro gramos.

[22] Así que el día de la batalla el ejército israelita no tenía espadas ni lanzas, excepto Saúl y Jonatán.

[23] Entre tanto, un grupo de filisteos avanzó hasta el paso de la sierra de Micmás.

1 Samuel — Chapters