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Ester 2

[1] Después de un cierto tiempo, se calmó la ira del rey Asuero y se acordó de Vasti, de lo que ésta había hecho y de lo que se había decretado contra ella.

[2] Le dijeron sus cortesanos: –Que le busquen al rey jóvenes vírgenes y hermosas.

[3] El rey puede nombrar comisarios en todas las provincias del imperio con el encargo de reunir en el harén de la fortaleza de Susa a todas las muchachas vírgenes y hermosas. Las pondrán a las órdenes de Hegeo, el eunuco real encargado de las mujeres, y este les proporcionará cosméticos.

[4] La joven que más guste al rey ocupará el puesto de la reina Vasti. La propuesta agradó al rey y obró en consecuencia.

[5] Había en Susa un judío llamado Mardoqueo, hijo de Yaír, descendiente de Semey y de Quis, de la tribu de Benjamín,

[6] que había sido deportado de Jerusalén con Jeconías, rey de Judá, entre los cautivos llevados por Nabucodonosor, rey de Babilonia.

[7] Había criado a Hedasá, es decir, Ester, prima suya, huérfana de padre y madre. Ester tenía buena presencia y era muy atractiva. A la muerte de sus padres, Mardoqueo la había adoptado como hija suya.

[8] Cuando se promulgó el edicto real, numerosas jóvenes fueron llevadas a la fortaleza de Susa y puestas a las órdenes de Hegeo. Entre ellas llevaron también a Ester al palacio real, y se la encomendaron a Hegeo, guardián de las mujeres.

[9] La muchacha agradó mucho a Hegeo, y como le gustó, le dio inmediatamente cremas de belleza y alimentos, y puso a su disposición siete doncellas elegidas entre las mejores del palacio real; luego la llevó, con sus doncellas, al mejor sitio del harén.

[10] Ester no había dicho de qué raza era, ni a qué familia pertenecía, porque Mardoqueo se lo había prohibido.

[11] Mardoqueo paseaba todos los días ante el atrio del harén para enterarse de cómo le iba a Ester y qué trato le daban.

[12] Cuando una muchacha terminaba la preparación de doce meses, tal como establecía el reglamento de las mujeres, era presentada al rey Asuero. El tratamiento de belleza consistía en seis meses a base de aceite de mirra y otros seis con perfumes y cremas de belleza.

[13] Cuando la muchacha se presentaba ante el rey, se le permitía llevar consigo del harén al palacio real todo lo que quisiera.

[14] Iba por la tarde, y a la mañana siguiente pasaba a un segundo harén, a las órdenes de Saasgaz, eunuco real y guardián de las concubinas. No regresaba más a la presencia del rey a no ser que el rey la deseara y la llamara expresamente.

[15] Cuando le llegó el turno a Ester, a quien Mardoqueo, sobrino de su padre Abijail, había adoptado como hija, y tuvo que presentarse ante el rey, llevó consigo sólo lo que le había aconsejado Hegeo, eunuco real guardián de las mujeres. Ester cautivaba a todo el que la veía.

[16] Llevaron a Ester al palacio real, ante el rey Asuero, el mes décimo, es decir, el mes de Tebet, del año séptimo de su reinado.

[17] Y el rey la prefirió a todas las demás mujeres, y la trató con más amor y bondad que a las otras jóvenes; la coronó y la nombró reina en lugar de Vasti.

[18] Después dio en honor de Ester un gran banquete a todos sus generales y servidores; decretó un día de fiesta para todas las provincias, y repartió regalos con gran generosidad.

[19] Cuando Ester pasó, como las otras jóvenes, al segundo harén, Mardoqueo estaba sentado a la puerta del palacio real.

[20] Por su parte Ester seguía sin revelar su raza y su familia, tal como se lo había mandado Mardoqueo, pues continuaba obedeciéndole como cuando vivía bajo su tutela. Mardoqueo, en efecto, le había mandado respetar a Dios y cumplir sus mandamientos, y Ester no había cambiado de conducta.

[21] Un día, cuando Mardoqueo estaba sentado a la puerta del palacio real, Bigtán y Teres, dos eunucos de la guardia real, que estaban descontentos, planearon dar muerte al rey Asuero.

[22] Mardoqueo se enteró, se lo dijo a la reina Ester, y Ester informó al rey de parte de Mardoqueo.

[23] Hicieron investigaciones y se confirmó la conjura. Los dos eunucos fueron ahorcados, y el caso se puso por escrito en el libro de los anales del reino en presencia del rey. (a) Mardoqueo vivía en la corte con Bigtán y Teres, eunucos del rey y guardianes de palacio; (b) fue así como conoció sus intenciones y se enteró de sus proyectos, averiguando que tramaban atentar contra la vida del rey Asuero. Se lo dijo al rey, (c) que mandó interrogarlos; ellos confesaron y fueron ejecutados. (d) El rey hizo que se escribiera esto en las crónicas, y Mardoqueo también lo escribió. (e) El rey dio a Mardoqueo un cargo en palacio y le hizo muchos regalos para recompensarlo. (f) Pero Amán, hijo de Hamdatá, de Agag, favorito del rey, buscaba la ruina de Mardoqueo y de su pueblo a causa del asunto de los dos eunucos del rey.

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