Skip to content
Opens in a new window
'Contacto Sangriento (1988): Van Damme, su formidable trasero y el gran hombre de Vitruvio
11 September 2026

'Contacto Sangriento (1988): Van Damme, su formidable trasero y el gran hombre de Vitruvio

Par-Impar

About
Los críticos de esRadio repasan los secretos y anécdotas de la mítica cinta de lucha de 1988 protagonizada por la estrella belga.

En una nueva entrega del programa Par-Impar, charlamos con el periodista y escritor Lorenzo Ayuso sobre su obra titulada Van Damme: El hombre de Vitruvio, publicada por Unión Editorial. Este libro es un profundo y serio análisis enciclopédico sobre la trayectoria cinematográfica del actor belga Jean-Claude Van Damme, alejándose del tono de parodia que a menudo rodea al actor para reivindicar su importancia dentro del cine de acción de las décadas de los ochenta y noventa. Y lo hacemos a través de uno de sus primeros éxitos: la película Contacto Sangriento.

El núcleo de la conversación gira en torno a los inicios de la carrera de Van Damme y su estrecha relación con la mítica productora Cannon Films, liderada por Menachem Golan e Yoram Globus. Se detalla la famosa anécdota de cómo el actor consiguió llamar la atención de Golan dándole una patada por encima de la cabeza en la entrada de un restaurante. Asimismo, se desvela el engaño que realizó el belga al asegurar que era el villano principal de la película Depredador, ocultando que había sido despedido, lo que facilitó que consiguiera el papel protagonista en la emblemática cinta de artes marciales Contacto Sangriento.

Los participantes del programa analizan la capacidad de Van Damme para convertirse en el mejor narrador de su propia vida. Según explica el autor del libro, el intérprete belga ha dedicado gran parte de su carrera a moldear su biografía personal para construir un personaje casi mitológico, dotado de un hambre de éxito voraz y un compromiso absoluto con los rodajes, llegando a entrenar de forma espartana antes de entrar a trabajar como redactor jefe en su vida diaria.

La charla se adentra en los entresijos técnicos de Contacto Sangriento, una película dirigida por Newt Arnold, un reputado ayudante de dirección de la época, y que contó con la dirección de fotografía de David Worth. Uno de los aspectos más sorprendentes del rodaje fue el caótico primer montaje, que carecía de ritmo y resultó ser un fracaso inicial. Fue el propio Van Damme quien, junto al montador Michael J. Duthie, asumió la tarea de remontar la película por completo para enfocar el ritmo de las escenas en la espectacularidad de los combates.

El magnetismo del actor con el público femenino también ocupa un espacio relevante en el análisis. A diferencia de otros héroes de acción musculados de la época, Van Damme poseía un atractivo físico y una sensibilidad que traspasaban la pantalla. El director de fotografía David Worth llegó a asegurar que el plano del trasero desnudo de Van Damme incrementaría las ventas en VHS de la película en más de cien mil copias, convirtiendo este tipo de encuadres en una seña de identidad ineludible en producciones posteriores como Soldado Universal.

El doblaje al español de la película es otro de los puntos fuertes comentados en el podcast. La dirección corrió a cargo del mítico Carlos Revilla, la voz original de Homer Simpson en España, y contó con las voces de José Luis Angulo doblando a Van Damme y de Ramón Langa interpretando al carismático Ray Jackson. Se rememoran frases icónicas que han quedado grabadas en la memoria colectiva de los aficionados al cine de videoclub de finales de los ochenta.

Finalmente, los locutores repasan la evolución del actor hacia producciones de grandes estudios de Hollywood, destacando su colaboración con el director Peter Hyams en películas como Timecop o la aclamada Muerte Súbita. Estos proyectos permitieron al actor desencasillarse de las artes marciales puras y adentrarse en un cine de acción mucho más sofisticado. La conversación concluye con las recomendaciones personales de los participantes, quienes ensalzan títulos como Cyborg, dirigida por Albert Pyun, o la célebre película de John Woo, Blanco Humano, considerada una de las obras cumbre de la filmografía del actor belga.