Al nacer somo consientes de nosotros mismos, somos el universo, solo percibimos nuestras necesidades básicas, y si estas están satisfechas, estamos contentos, a medida que nuestra conciencia se va desarrollando, descubrimos el mundo exterior, nos damos cuenta que hay personas, lugares y cosas al rededor y que estos llenan nuestras necesidades, en ese momento empezamos a reconocer diferencias y a desarrollar preferencias, aprendemos a desear y a escoger, somos el centro de un universo que crece y esperamos que se nos de las cosas que queremos y deseamos, la fuente de nuestra satisfacción va de las necesidades básicas milagrosamente resueltas a la satisfacción de nuestros deseos...