
A veces duele ser malinterpretado. Duele cuando otros hablan sin conocer tu historia, cuando juzgan tus intenciones sin haber visto tus lágrimas. Pero la Biblia nos recuerda algo que trae una paz inmensa: Dios nunca emite un veredicto con información incompleta.
Él conoce lo que nadie vio, escucha las oraciones que jamás contaste y sabe por qué hiciste lo que hiciste. Por eso, no vivas desesperado tratando de defender tu nombre delante de todos. Tu reputación está más segura en las manos de Dios que en la opinión de las personas.
Y este versículo también nos confronta. ¿Cuántas veces hemos sacado conclusiones con solo una parte de la historia? Una publicación, un comentario o un rumor nunca muestran el corazón de una persona. Ese lugar solo le pertenece a Dios.
La promesa de hoy es esta: Dios sacará toda verdad a la luz. Él revelará las intenciones del corazón y, en su tiempo perfecto, dará a cada uno el reconocimiento que realmente le corresponde.
No gastes tus fuerzas intentando convencer a todos. Dios no te llamó a defender constantemente tu reputación; te llamó a permanecer fiel. Cuando llegue el momento, Él mismo hará brillar la verdad.
“Así que no juzguen a nadie antes de tiempo… Entonces Dios le dará a cada uno el reconocimiento que le corresponda.” 1 Corintios 4:5 (NTV)
Las lecturas son:
Esdras 7:1 - 8:20
1 Corintios 4:1-21
Salmo 30:1-12
Proverbios 20:28-30
www.wenddyneciosup.com
Sígueme en mis redes como @wenddyneciosup
--
Distribuido por: Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.